Viviendo sin dinero


"Lo tenía todo. Vivía en una casa preciosa y ya había criado a mis hijos. Fue entonces cuando renuncié a todo. Fue una liberación", explica en Viviendo sin dinero.

La nueva vida de Schwermer comienza en 1996. Poco después de quedarse viuda, esta hasta entonces profesora dejó su puesto de funcionaria y decidió probarse a sí misma que podía sobrevivir un mes sin efectivo. El experimento funcionó y lleva 16 años viviendo gracias al trueque.

Durante este tiempo, esta ex docente ha demostrado que renunciar al dinero no supone vivir en la indigencia. De hecho, viste con sencillez, pero con elegancia. Dispone de un ordenador y usa un móvil, todo gracias al intercambio. De hecho, en 1994 fundó la sociedad de trueque en Dortmund, pionera en Alemania y una de las primeras de Europa.

Dos años después, regaló su casa y su coche. Se deshizo de todas sus pertenencias, excepto de una maleta con algo de ropa, e inició su nueva vida, pese a las advertencias de su familia.